Cómo sacar el máximo partido a Spotify

Spotify llegó para popularizar la escucha de música en streaming, es decir, sin necesidad de descargarla. Resumiéndolo para los no iniciados: podría considerarse la automatización de las emisoras de radio musicales gracias a internet. Todo personalizable, todo a mano, veinticuatro horas al día, siete días a la semana, en todos los dispositivos. A finales de 2014, los datos de Spotify revelaron que cuenta con más de 60 millones de usuarios activos, de los cuales 15 millones son suscriptores de pago.

Una de las claves del éxito de esta empresa sueca, no exenta de polémica debido entre otros a la limitada parte del pastel que se llevan los artistas, fue la versatilidad que ofrece a los usuarios a la hora de acceder al servicio. Como software para ordenadores, accesible desde cualquier navegador o como una aplicación para los dispositivos móviles, usar Spotify es un proceso realmente sencillo.

Ya sea pagando una cuota mensual que en España es de 9,99 euros al mes – aunque actualmente hay una oferta en los que los tres primeros meses se obtienen por 0,99 euros mensuales- u optando por ser un usuario gratuito a cambio de escuchar publicidad, Spotify pone a disposición del usuario un catálogo inmenso de música de todas las clases y, la salvación de muchos: las playlists, en español, listas de reproducción. 

Playlists, copos de nieve o estadística

Spotify permite la creación personalizada de listas de reproducción que se han vuelto de lo más populares. No son pocas las celebridades que publican en su perfil de Spotify sus listas personales de canciones, aunque también es frecuente que gente anónima emplee esta opción para crear listas de reproducción según sus gustos, decidiendo hacerlas públicas para que otros usuarios puedan emplearlas o, por el contrario, manteniéndolas en privado. Ya que las playlists son una gran fuente de tráfico para el servicio de música en streaming, la empresa sueca les presta gran atención e incluso se encarga de crear listas musicales para cada momento del día, tituladas de forma tan clara como “Canta en la Ducha”, “Operación Bikini” o la popular “¡Baila Reggaetón!” que cuenta con casi 624.000 seguidores.

Rocío Guerrero, la extremeña responsable de las listas oficiales de la empresa para el mundo de habla hispana, publicadas por el usuario SpotifyEnEspañol,  explicó al diario El Mundo que su objetivo "es poner banda sonora a la vida de todas las personas" y que las playlists "pueden gustar a ese usuario específico que no tiene tiempo para investigar por su cuenta".  De hecho, son una opción muy práctica para quienes no tienen tiempo- o directamente, no les apetece- crear playlists personalizadas; además de servir para conocer nuevos grupos musicales o cantantes que empiezan a popularizarse.

Lo que muchos no saben es que el proceso de creación de las playlists de SpotifyenEspañol tiene más números detrás que gustos personales. Para confeccionar estas listas, Guerrero explica en el artículo que el equipo que ella dirige analiza  “miles de datos, análisis, gráficas,tests”.  "Analizamos los diferentes tipos de audiencias que existen, las actividades que hacen durante el día, los géneros que escuchan y los lugares que podrían frecuentar. Una vez creados estos perfiles, los dividimos y creamos las listas en función de ellos" indicó al periodista Pablo Gil.

De este modo, se aseguran de crear listas que cubran los gustos de cualquier posible usuario, ofreciéndole un abanico de opciones de las que seguramente alguna le guste. Además, estas se van actualizando cada poco tiempo y es posible seguirlas como usuario para no perderse ninguna novedad u obtener un acceso rápido desde el perfil de cada uno.

El equipo de sonido importa

Si bien Spotify es una fuente de sonido versátil en el modo de consumo, asequible para todo el mundo dada la posibilidad de ser un usuario gratuito y que se puede usar prácticamente en cualquier lugar dado el uso habitual de tarifas de datos y redes WiFi tanto públicas como privadas, el uso de este programa puede dar resultados muy distintos. La enigmática voz de Ian Curtis no sonará igual a través de los altavoces de un televisor plano que mediante un centro de audio; el icónico falsete de Roger Taylor en Bohemian Rhapsody  no se reproduce con la misma calidad en unos auriculares de padre desconocido que en unos de alta gama y, sin duda, los matices envolventes de la versión de La vie en Rose de Louis Armstrong se pierden por completo si brotan del altavoz de una tableta.

Por ello, los entusiastas de la música interesados en exprimir al máximo la calidad con la que se puede reproducir el servicio de música en streaming Spotify cuentan con una serie de dispositivos mejorará notablemente la experiencia.

En primer lugar, los reproductores de audio en red, diseñados específicamente para mejorar de forma notable la escasa fidelidad con la que cuentan los ordenadores, que no han sido concebidos para reproducir música con buena calidad.

Asimismo, unos buenos altavoces permitirán disfrutar de una reproducción envolvente, donde el usuario es el centro de la experiencia y el sonido brota de cada lugar según fue ideado por el compositor. Existen soluciones integradas que minimizan la necesidad de grandes y aparatosos equipos, como puede ser el Addon T20. Se trata de una pareja de altavoces inalámbricos que reproducen el sonido enviado desde todo tipo de dispositivos – Apple TV, televisores, ordenadores, móviles…- gracias a su tecnología Bluetooth 4.0 y aptX , con posibilidad de ampliarse integrando un subwoofer activo y que incluso cuenta con un puerto USB que garantizará que los dispositivos portátiles que se empleen como reproductores no se queden sin batería.

Los más perfeccionistas, pueden emplear para la reproducción un sistema de Home Cinema que, sin duda, convertirá el streaming musical en una experiencia envolvente.

En cuanto a los dispositivos portátiles, unos auriculares de gama alta marcarán la diferencia entre el sonido achatado que ofrecen los estándar, aportando profundidad a la reproducción permitiendo redescubrir cada tema de la playlist. Quienes empleen los auriculares con el ordenador, sin duda, agradecerán contar con un conversor de sonido digital a analógico, como puede ser el Cambridge Audio Dacmagic XS, que gracias a su reducido tamaño y versatilidad, puede emplearse como amplificador de cualquier tipo de auriculares además de como DAC.

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