¿Ha llegado el momento de dar de lado a tu colección física de música?

Streamers, streamers, streamers… ¿HiFi de Vanguardia o no hay para tanto? Aunque los reproductores de audio en red y los servicios de música en streaming llevan ya mucho con nosotros, todavía despiertan muchas dudas en los apasionados del sonido.

Por eso, vamos a despejar las dudas más frecuentes al respecto.

¿Qué es el streaming?

El streaming, o reproducción en red, es la posibilidad de reproducir un archivo sin necesidad de descargarlo por completo ya que, mediante una conexión de red se va leyendo a medida que se va reproduciendo.

 

¿Qué tipos de streaming existen?

Basándonos en su funcionalidad, podemos dividir el streaming en tres tipos:

Los servicios de streaming online: el archivo está alojado en un servidor al que se puede acceder mediante conexión a internet para reproducirlo sin descargarlo. Por ejemplo: Tidal, Spotify, Netflix…

El streaming doméstico: una conexión creada mediante red doméstica (vía un módem habitualmente conectado a internet, aunque para este tipo de conexión no es estrictamente necesario salvo que se quiera acceder a contenidos online), que permite a un dispositivo de reproducción en red (streamer) reproducir un archivo que se encuentra almacenado en un dispositivo distinto y conectado a la red doméstica (como servidores NAS, discos duros u ordenadores). Es el que permiten los streamers Cambridge Audio, MOON MiND…

Streaming inalámbrico: Una conexión inalámbrica creada entre dos dispositivos para enviar el archivo, como la conexión Bluetooth o la conexión WiFi cuando funciona igual que la anterior (por ejemplo, en el equipo DALI Callisto), Chromecast, Apple Tv, etc.

 

¿El streaming es siempre inalámbrico?

No necesariamente. Por ejemplo, para realizar un streaming doméstico el dispositivo reproductor y el que tienen almacenado el archivo pueden conectarse al modem mediante cable Ethernet. No obstante, habitualmente se sirven de tecnologías inalámbricas como el WiFi para potenciar la comodidad de uso que ofrecen.

 

¿Cuál es la diferencia entre los servicios de streaming y los streamers?

Los servicios de streaming online (como Sporitfy, Tidal, Netflix, etc.) son bibliotecas de contenido a los que es posible acceder mediante internet y que se pueden reproducir sin necesidad de descargar el archivo completo al ordenador.

Los streamers, o reproductores de audio en red, utilizan la misma tecnología para que un dispositivo pueda reproducir un archivo digital guardado en un servidor NAS, un ordenador, etc. sin necesidad de descargarlo previamente.

 

¿El streaming es compatible con formatos físicos de música?

Por supuesto. A menudo se muestran las colecciones de música física y el streaming como antagonistas que no pueden convivir, pero nada más lejos. De hecho, muchos audiófilos digitalizan y guardan en un servidor la copia de sus bibliotecas musicales físicas, pudiendo reproducirlas tanto desde el soporte físico como desde su copia guardada en un servidor u ordenador. 

Otra opción, que ofrece por ejemplo el DALI Callisto, es enviar el sonido por streaming WiFi desde el SoundHub a los altavoces, pudiendo utilizar fuentes tan diversas como un plato o servicios de streaming online.

Por su parte, el giradiscos Cambridge Alva TT cuenta con emisión Bluetooth aptx (24 bit/48 kHz) integrada, para poder realizar un streaming inalámbrico a cajas activas compatibles.

Así que aunque es posible disfrutar de la música en streaming y solo en streaming, no es incompatible con el resto de formas de hacerlo. Sean digitales o analógicas.

 

¿Es cierto que pasarse a los servicios de streaming online tiene muchas desventajas ?

Para crear una colección física, el audiófilo debe ir comprando álbumes, singles, y otros formatos musicales uno a uno. Con los servicios de streaming online tan solo tiene que pagar una cuota mensual para acceder a un inmenso catálogo musical.

A esto último, se le han adjudicado tradicionalmente varias desventajas, algunas infundadas. Por ejemplo:

Calidad musical: muchos audiófilos consideran que la calidad musical del streaming no alcanza sus exigencias. Sin embargo, hay servicios de streaming online como Tidal o Qobuz que ofrecen hasta calidad StudioMaster y copias en distintos formatos como MQA.

El ritual de un nuevo álbum: para muchos, el acceso inmediato a millones de canciones no tiene nada que hacer contra el placer de abrir el sello de un disco; o la reproducción a golpe de clic no los satisface igual que todos los detalles de la reproducción de vinilo. Esto se trata de algo completamente personal y, una vez más, no son incompatibles. De hecho, hay quien utiliza los servicios de streaming online para hacer una “preview” de los distintos álbumes antes de decantarse por el que adquirirá en formato físico.

Los Royalties: Han sido numerosos los artistas que se han rebelado contra las plataformas de streaming por la poca retribución obtenida con ellas. No son pocos los amantes de la música para lo que este es un punto a tener en cuenta, aunque por cómo todos estos artistas están cediendo al streaming – incluida la abanderada de la lucha, Taylor Swift -, parece un asunto que va solucionándose paso a paso. 

 

¿Qué streamer Cambridge Audio elegir?

Cambridge Audio cuenta con tres streamers con 5 Estrellas What HiFi, para satisfacer cualquier necesidad audiófila.

Cambridge Audio CXN v2 (1.099 euros) está hecho para los estilos de vida contemporáneos, en los que prima la comodidad sin renunciar a la calidad de sonido.

Cambridge Audio Azur 851N (1.499 euros) es el streamer adecuado para quienes quieren incluir un reproductor en red en su equipo de sonido, que sirva como cerebro de su música y ofrezca la auténtica calidad del British Sound.

Cambridge Edge NQ (4.000 euros) es el streamer y preamplificador indicado para quienes buscan HiFi de calidad superior.

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